Suelos de cualquier tipo siempre limpios

Suelos de cualquier tipo siempre limpios

Suelos de cualquier tipo siempre limpios

Suelos de cualquier tipo siempre limpios

El suelo es el principal foco de suciedad y el primero en la lista de indicadores de ésta. Un suelo limpio se percibe fácilmente, del mismo modo que uno de sucio nos advierte de la imperiosa necesidad de prestarle atención y de trabajar en él para devolverle su brillo y buen aspecto. Existen, pero, varios tipos de suelos. Hay quien se decide por el parquet, mientras que otros prefieren baldosas con motivos específicos. Por ello, porque no existen dos suelos iguales y cada uno merece su especial dedicación, hoy, en este nuevo artículo en nuestro blog de CGN Neteja, queremos explicaros, de forma simple, cómo limpiar el suelo de vuestro hogar, según el material del que esté fabricado.

No hace falta comparar dos hogares para ver en ellos distintos suelos. En una misma vivienda se pueden encontrar suelos de madera, mármol o azulejos. Decidir limpiarlos todos de forma única es un error, pues existen especificaciones para el mantenimiento de cada elemento. Del mismo modo que no lavamos nuestras prendas de ropa por igual dadas sus particularidades, tampoco podemos pretender hacer lo mismo con el suelo.

A continuación, os ofrecemos algunos consejos para limpiar vuestros suelos según el material del que se encuentren fabricados y respetar la esencia de cada producto, con el fin de lograr sacarles el mejor partido y hacer que brillen y luzcan como el primer día.

 

5 suelos y su correcta limpieza

1. Azulejos

Lo antiguo se vuelve moderno. Parecía que el azulejo había desaparecido del mapa tras el auge del parquet como modelo ideal de suelo. Pero no todas las estancias de nuestro hogar pueden vivir de las propiedades de la madera, por ello, en zonas como la cocina y el baño, las baldosas se han convertido en las grandes reinas de la estancia.

Para conservarlos durante mucho tiempo, nada como utilizar productos específicos para azulejos, o hacer uso de remedios caseros como el agua y el amoniaco (LINK POST ANTERIOR BALDOSAS), o el vapor de agua, fiel aliado para una limpieza en profundidad.

2. Porcelana

Aunque no tan famosa, la porcelana sigue siendo un material utilizado para la elaboración de suelos de gran belleza y, sobre todo, brillo. Para conseguir que esa brillantez no se apague nunca, lo más recomendable es limpiarlos con una fregona seca, de modo que no queden huellas de las gotas de agua. En cualquier caso, siempre podemos hacer uso de la mopa en lugar de la fregona; seca 24/7, el resultado que nos ofrecerá será perfecto.

3. Madera

La más popular de todas y el suelo que más adeptos tiene. La madera, en su máximo exponente, el parquet; es un tipo de suelo de gran delicadeza que tiene sus inconvenientes a la hora de mantenerlo sino lo hacemos con esmero, ya que el tiempo y el uso lo deterioran con rapidez. Para la limpieza de suelos de madera, lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la primera medida a tomar es un buen barrido. Tras éste, llega la hora de fregar y de hacerlo, concretamente, con una mezcla de agua y algún limpiador específico de maderas. Otra opción más casera es hacerlo con vinagre diluido en bastante agua. Eso sí, recordad siempre que la fregona se encuentre escurrida lo máximo posible y que los movimientos que hagáis con ella sean suaves, con delicadeza.

4. Vinilos

Estos suelos están fabricados con PVC, por eso su durabilidad es mucho más estable. A la hora de limpiarlos, su resistencia los hace cómodos y sencillos, y sólo es necesario fregar con agua y algo de jabón PH neutro para que este tipo de suelo quede impoluto.

5. Mármol

Otro de los grandes materiales a la hora de colocar en el suelo de nuestros hogares. Este tipo de suelos, deben ser cuidados con productos no abrasivos para evitar que se rayen o deterioren con el tiempo. Al ser un elemento muy poroso, a la madera le suelen aparecer manchas muy rápidamente, por lo que debemos limpiarla con esmero y dedicación. Siempre, antes de fregar, y más en el caso de la madera, lo mejor es barrer bien y hacerlo con una mopa que nos ayude a eliminar los restos de polvo y las pelusas. Para hacerlo ya en mojado, lo más recomendable es frotar el suelo con un paño impregnado de amoniaco y secarlo con otro.

Esperemos que todos estos trucos os sean de ayuda y que logréis sacarle el máximo partido a vuestros suelos, sean del material que sean. Hasta nuestro próximo artículo 😉

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