Mamparas y cal

Mamparas y cal

Mamparas y cal

Mamparas y cal

Para una limpieza a fondo del baño, es fundamental atender el cuidado de uno de los elementos más vistosos en el conjunto de éste: las mamparas. El peor enemigo de éstas es la cal. No sólo porque provoca una imagen descuidada y poco higiénica, sino porque, además, no velar por su integridad puede afectar las propiedades de algunos de los materiales que las componen. Es inevitable que estos no acumulen suciedad y cal, ya que, al ducharnos, los restos de cal que se encuentran en el agua, el jabón y otros químicos se adhieran -poco a poco- por sus superficies. Un arma de doble filo pues, a parte de lucir un aspecto más que reprochable, puede afectar a niveles de salud, convirtiéndose en nido de bacterias, gérmenes e infecciones. Es por esta razón, por la que se hace imprescindible saber cómo debemos llevar a cabo la apropiada limpieza de la mampara de nuestro baño y por ello, hoy, en esta nueva entrada en nuestro blog de CGN Neteja, os damos algunos consejos para llevar a cabo dicha tarea.

¿Mamparas de plástico o de cristal?

La mayoría de mamparas que instalamos suelen ser de uno de estos dos materiales. El vidrio toma ventaja en su instalación, pero cada vez más, el plástico sorprende imitando con exactitud la claridad del cristal y se coloca en más baños.

La contrapartida del plástico es que éste un material que suele ensuciarse más rápidamente, por lo que enseguida se observan manchas y residuos en él. Para limpiarlo y eliminar los restos de cal que se acumulan podéis aplicar un atomizador con amoníaco – o producto especializado en cuestión- en la superficie y los carriles.

¿Y si hablamos de una mampara de cristal? La mejor alternativa se centra en usar vinagre blanco -uno de los productos domésticos más útiles en la limpieza del hogar, en general- ya que su composición química contiene elementos que protegen el vidrio de manchas y otros daños. Y, otro ingrediente infalible y muy efectivo para limpiar la mampara es el bicarbonato.

  • Vinagre y bicarbonato: mezclad una taza de vinagre blanco con dos cucharadas de bicarbonato. Veréis que se forma una sustancia que debéis aplicar sobre la mampara, durante unos 20 minutos. Transcurrido ese tiempo, elimináis los restos con un paño húmedo.
  • Vinagre y agua: en este caso mezclamos dos partes de vinagre con dos de agua caliente. Para esparcirla por toda la superficie, podéis colocar la mezcla en un atomizador en spray y así rociarla sobre la mampara. Dejad actuar durante unos 20 minutos. De nuevo, con un paño húmedo eliminamos los residuos.
  • Vinagre, bicarbonato y limón: En esta otra opción vamos a añadir un nuevo elemento. Mezclamos tres partes de vinagre con una de agua y, después, añadimos dos cucharadas de bicarbonato y zumo de limón. El limón potencia el brillo del cristal. Podéis poner el producto casero en un spray, dejáis actuar 10 minutos y, finalmente, aclaramos la superficie con agua caliente y secamos con un paño.

No todo es cristal: moho en las gomas y suciedad en los marcos

Otro de los contratiempos que se presentan en la limpieza de las mamparas son los elementos que las conforman y que retienen suciedad. Nos referimos a las gomas, la silicona o el plástico, así como los marcos metálicos. Todos ellos, como consecuencia de la humedad, pueden cubrirse de moho y presentar un aspecto insalubre, y/o verse opacos y poco higiénicos.

Hay que prestar atención a estos elementos que también forman parte de la limpieza de la mampara de nuestro baño para lograr un resultado eficaz y correcto. De hecho, eliminar todos esos residuos de moho y humedad no es complicado.

Para el moho, tenemos que empapar algodón con lejía. Si podéis extraer las gomas y sumergirlas, mejor, pero si no son extraíbles, entonces os recomendamos dejar el algodón impregnado sobre las zonas mohosas durante la noche antes de hacer la limpieza.

En lo que concierne a las áreas metálicas, se puede emplear cualquier pulidor de metal o producto de limpieza especializado para poder devolver el brillo a estos materiales.

Mantener limpias las mamparas, más tiempo

Somos conscientes de que la limpieza del baño es un contante al que debemos estar atentos. El baño es una de las estancias más transitadas y utilizadas a lo largo del día y, concretamente, la ducha, un espacio de uso diario que, lógicamente, se ensucia con más énfasis. Es por ello, por lo que la recomendación más importante que podemos haceros si queréis reducir el tiempo que dedicáis a esta tarea es sencilla: dedicar 2 minutos diarios, tras utilizar la ducha, a secar la mampara.

De esta manera, eliminaremos rápidamente los restos de jabón y agua que queden y contribuiremos a que estos no lleguen a generar ningún foco de insalubridad. La forma más eficaz de hacerlo es mediante las espátulas indicadas para esta función o, en su defecto, con un paño seco.

Por otro lado, también puede ser muy útil para mantener limpia la zona, dejar puertas y/o ventanas abiertas, de manera que no se acumule humedad. Rociar las mamparas y los carriles, para terminar, con zumo de limón para evitar gérmenes y bacterias, es el toque final a una limpieza plena y efectiva de nuestra mampara de baño.