Limpieza en supermercados

Limpieza en supermercados

Limpieza en supermercados

Limpieza en supermercados

La limpieza en todo tipo de instalaciones es imprescindible. No hace tanto, pudimos observar cuán importante es la que se lleva a cabo en los supermercados. Más allá de las restricciones aplicadas y los mandatorios por la COVID-19, velar por una limpieza eficaz en estos lugares es fundamental. Su actividad gira en torno a la higiene y a la seguridad de todas las personas que se encuentran en ellos. Cada día, tanto empleados como consumidores manipulan los productos que allí se comercializan, de forma que es primordial conocer algunas recomendaciones cuanto a lo que limpieza específica de supermercado, respeta.

Recomendaciones para la apropiada limpieza en supermercados

A continuación, os dejamos algunos consejos sobre las medidas que se deben tomar y los procedimientos que conviene realizar para llevar a cabo una limpieza en supermercados, que cumplan con las normativas y velen por el bienestar de todas las personas que intervienen en la actividad de estos establecimientos.

  1. Limpieza continua

En un espacio en el que se manipulan, mayormente, alimentos, y el tránsito de gente es constante, conviene desempeñar una tarea de limpieza constante. Esto contribuirá a que el espacio se vea siempre limpio y a que los clientes se sientan cómodos mientras permanecen en esas instalaciones, fomentando las ganas de regresar a comprar de nuevo.

En este sentido, hay que poner énfasis especial en la limpieza de suelos, vitrinas, estanterías y líneas de caja; elementos con los cuales tiene más contacto el usuario. No hay que olvidar, pero, que como responsables, es vital poner especial cuidado a la limpieza en las zonas de almacenaje de productos que, después, se pondrán a la venta.

  1. Cristales limpios

Un aspecto en el que suelen pararse los consumidores y que, además, si goza de buena limpieza, transmite la imagen de un supermercado que se mantiene limpio y es seguro.

  1. Aromaterapia en la limpieza del supermercado

Las personas somos seres sensitivos, de manera que los aromas suelen estimularnos y generarnos sensaciones de bienestar y confort. Olores muy dados, especialmente, en supermercados, tales como alimentos en estado de descomposición, desperdicios acumulados en los contenedores de basura, restos de productos desparramados por accidente, etc.; contribuyen a crear una mala imagen del establecimiento y su grado de limpieza.

En este sentido, es importante procurar que los diferentes espacios y secciones del supermercado disfruten -siempre- de la limpieza adecuada, pero, sobre todo, que lo hagan ofreciendo, además, aromas agradables.

  1. A cada cosa, su uso específico

Bayetas, mopas, trapos… Todo el material que se utilice para limpiar y desinfectar, si no es desechable y de un único uso, sí debemos darle un uso exclusivo.

En estos casos, por lo tanto, conviene separar estos accesorios de limpieza y clasificarlos según el destino para el que serán utilizados. Debemos hacer partícipes de esta situación a los empleados que velen por la limpieza de cada área del supermercado, evitando que, por ejemplo, el material y productos que se emplean en la limpieza de los stands de pescado fresco no terminen en manos de quien realice la limpieza de los baños públicos.

Las ventajas de una buena limpieza en supermercados

Entre los múltiples beneficios a la hora de garantizar una limpieza idónea en nuestro supermercado, se encuentran:

  • Evitar recibir amonestación alguna por parte de las autoridades o responsables pertinentes, encargados de supervisar la limpieza del supermercado y velar por el cumplimiento de las normativas exigidas por la ley en lo que a higiene y seguridad se refiere.
  • Reducir la posibilidad de que las plagas más comunes en estos espacios (insectos, roedores, cucarachas…) supongan una amenaza.
  • Mantener una imagen corporativa óptima que favorezca la presencia de nuevos clientes, aumentando la rentabilidad y productividad del lugar.
  • Reducir los gastos en los procesos de limpieza y desinfección. Si se llevan a cabo como es debido y según lo estipulado, podrán preverse y no será necesario destinar extras, a no ser que surja algún imprevisto. Ejemplo de ello podrían ser las fumigaciones u otros procedimientos necesarios para eliminar animales que puedan causar estragos en la salud de las personas o en el estado de los productos.

En definitiva, más allá de la actividad propia de todo establecimiento de estas características en el suministro de alimentos y productos de primera necesidad, bajo ningún motivo se debe menospreciar la importancia de la limpieza. Mantener estos espacios salubres y desinfectados contribuirá a reducir los riesgos que pueden generarse por su indebido cumplimiento, y aumentará la buena imagen y reputación de la instalación.