Cómo llevar un buen mantenimiento anual de nuestro hogar

Cómo llevar un buen mantenimiento anual de nuestro hogar

La limpieza hospitalaria

La limpieza hospitalaria

La limpieza hospitalaria es una de las más importantes que llevamos a cabo como empresa especializada en dicha tarea. Aunque todos los espacios deben guardar higiene y pulcritud, son las clínicas, hospitales y demás centros de asistencia sanitaria, los que se deben regir por un protocolo de limpieza y desinfección mucho más riguroso, dadas las consecuencias que pueden desencadenarse si ésta no se lleva a cabo con minuciosidad.

Una de las zonas a las que mayor atención debemos prestar son los quirófanos. Una mala gestión de la limpieza de estas áreas pone en riesgo la vida de todas las personas que intervienen en ellas. Por este motivo, la limpieza y desinfección a realizar será muy distinta y va más allá de limpiar los suelos y los elementos.

¡Arriba las manos!

El primer paso antes de ponerse a limpiar, cuando se trata de la limpieza hospitalaria, es la prevención para evitar cualquier contaminación exógena o infección. Ello sólo se consigue si, previamente, hemos realizado el apropiado lavado de manos. ¿De nada os suenan las escenas de médicos restregándose dedos, manos, incluso codos, como si les fuera la vida en ello, ante el quirófano para afrontar una operación?

Por medio del lavado de manos, eliminan la mayor cantidad de microorganismos que pueden hacer daño al paciente. Un protocolo obligatorio para médicos, que también sirve para el resto de personal que entra a limpiar la sala.

Cómo prevenir la contaminación

Para la limpieza de quirófanos es clave cuidar detalladamente los materiales con los cuales se lleva a cabo la tarea. La limpieza pretende evitar la contaminación del espacio antes de su uso, pero debemos empezar por no empeorar la situación.

Lo primero que se debe tener claro es que los materiales que se utilizarán serán exclusivos y de un único uso, preferiblemente, en las zonas de quirófano. Aunque pueda parecer que se necesitan productos y materiales muy distintos, la verdad es que, normalmente, se emplean recursos comunes que no son muy diferentes, salvo por las especificaciones requeridas en estas zonas. Por ejemplo, los productos de limpieza y desinfección hospitalaria, eficientes para realizar la limpieza de los quirófanos, se caracterizan por no contener tóxicos, ser inodoros, no producir reacciones perniciosas cuando se mezclan y combatir un amplio cuadro de microorganismos.

Limpiar quirófanos

La limpieza de los quirófanos es exhaustiva. Después de cada procedimiento -o intervención- quirúrgica se deben limpiar el suelo, el mobiliario de quirófano, las puertas, las partes bajas de las paredes, las esquinas, los aparatos clínicos y cualquier otra zona que pueda haberse visto alterada. Hay que delimitar esas zonas del quirófano. Esto puede hacerse según el grado de desinfección y esterilización que requiera cada una, algo que, además, debe seguirse en base al protocolo de limpieza y desinfección de cada área hospitalaria.

Para hacer una correcta limpieza de todos estos elementos, comúnmente, se utiliza agua, detergente y el desinfectante acorde al material que vamos a limpiar. Por ejemplo, para limpiar el suelo se puede usar lejía, desinfectante que ayuda a eliminar los residuos orgánicos. En cambio, para la mesa del instrumental quirúrgico limpiaríamos con una bayeta o un paño humedecido con el pertinente desinfectante.

Cuando se lleva a cabo la limpieza de los quirófanos suele ser necesario, también, deshacerse del vestuario médico desechable que haya podido ser utilizado previamente y que haya permanecido en la sala, así como de los materiales orgánicos y envases de medicamentos que han servido para salvar una vida antes de ponernos, ahora, a limpiar para salvar una más.

Por último, no hay que olvidar esterilizar todo el material quirúrgico.

Cómo se hace la esterilización

Hablamos de la esterilización de un material cuando éste es estéril y la probabilidad de que cualquier microorganismo sobreviva es inferior a una entre un millón. Para terminar de realizar una limpieza óptima, después de desinfectar, hay que esterilizar. Esto puede realizarse mediante el uso de productos químicos, aunque no son los más recomendables, ya que suelen ser tóxicos; o bien, aplicando los métodos oportunos de irradiación de rayos gamma o ultravioleta. Tener presente que cada hospital define la lista de elementos y el protocolo a seguir para hacer la limpieza dado que, aunque todos son quirófanos, existen aparatos, mobiliario y herramientas diferentes en cada uno de ellos.

El proceso de esterilización más conocido es el del calor seco o autoclave. Es uno de los procedimientos más económicos, rápidos y sin efectos adversos. También se puede esterilizar sometiendo los materiales a bajas temperaturas, usando formaldehido, ácido peracético o peróxido de hidrógeno.

En cualquier caso, se debe recordar, desde el inicio hasta el final de la limpieza hospitalaria de estos rincones, que el personal encargado de realizarlo debe ser muy riguroso y exhaustivo en la tarea. Profesionales expertos con la experiencia y el conocimiento suficientes para desempeñar el cometido.