¿Cómo se limpian los muebles de la cocina?

¿Cómo se limpian los muebles de la cocina?

¿Cómo se limpian los muebles de la cocina?

¿Cómo se limpian los muebles de la cocina?

Sin lugar a dudas la cocina es una de las estancias más importantes de la casa. Pasamos gran parte de nuestro tiempo en ella y, por consiguiente, la convertimos en una de las zonas que más riego tiene a la hora de ensuciarse. Cocinar es una tarea que comúnmente conlleva la acumulación de todo tipo de manchas e incrustes de suciedad: grasa, restos, desechos…. Algunos de los cuales no resultan fáciles de eliminar. Por eso, es fundamental saber cómo limpiar los muebles de nuestra cocina y dejarla impoluta para seguir desempeñando las tareas correspondientes en ella.

Hoy, en esta nueva entrada de nuestro blog, CGN Neteja, queremos ofreceros unos pequeños consejos para orientaros en la limpieza de los muebles de vuestra cocina, de modo que todas esas manchas dejen de acumularse y no supongan un auténtico quebradero de cabeza llegado el momento de eliminarlas.

Una cocina sucia habla por sí sola y afecta, seriamente, a la imagen de vuestro hogar. Por el papel que llevamos a cabo en ella, mantener a raya cuestiones salubres y de higiene, es vital; por no hablar de todo ese tiempo que permanecemos en ella, por eso, es mejor tenerla en condiciones y disfrutar de una cocina limpia. No perdáis detalle de nuestros consejos y veréis como aprenderéis a limpiar los muebles de vuestra cocina como expertos profesionales.

Guía para limpiar los muebles de la cocina

Encontramos focos de especial atención a la hora de limpiar la cocina. Existen zonas especialmente propensas a acumular suciedad y es, precisamente, en estas zonas, en las que debemos poner más empeño para dejar como nuevos esos muebles y devolverle frescura a nuestro espacio.

Como solemos explicar en muchas de nuestras publicaciones, la limpieza no es tarea de un día. Debemos ser constantes de manera que, así, será más cómodo y rápido. En el caso de la cocina, por ejemplo, es importante tener presente que la mejor solución para limpiar los muebles es hacer lo propio, un poco, todos los días. Es decir, después de cocinar, es conveniente dejar todo recogido y limpio. Un pequeño repaso a las zonas que hayamos utilizado, de manera que evitemos la acumulación de suciedad posterior, o que ésta se pegue a los muebles y luego se convierta en un auténtico dolor de cabeza.

Para empezar, os diremos que hay que diferenciar las zonas que, a la hora de realizar la limpieza, debemos poner mayor atención:

  • Campana extractora
  • Encimera
  • Utensilios de cocina
  • Vitrocerámica y/o fogones

Por ejemplo, la campana es una de las áreas de la cocina que más ensuciamos (sin darnos cuenta) y que requiere de una limpieza profunda. Para limpiarla, nada como la ginebra o el vodka. Estas dos bebidas alcohólicas son perfectas para desinfectar por completo la zona y, gracias a su empleo, veréis como lográis eliminar la grasa y suciedad acumuladas. No olvidéis, no sólo repasar el exterior de la campana, sino también las rejillas extractoras que acumulan la mayor parte de mugre.

Las encimeras son el rincón favorito donde se acumulan más bacterias. Por norma, casi siempre somos conscientes de la importancia de limpiarlas tras ensuciarlas. Y, además, son una de las zonas de la cocina más fáciles de mantener a raya. Si queréis usar algún producto específico, cuando realicéis la limpieza en profundidad, podéis valeros de ello; pero si no, simplemente con utilizar agua y jabón y unas gotas de jugo de limón, conseguiréis dejar la zona reluciente, fresca y libre de agentes patológicos externos. Despejad la encimera de cacharros varios. Pasad un paño para eliminar los restos de comida, más grandes, que puedan haber quedado. Pulverizad la mezcla en abundancia y extendedla para que alcance todos los rincones. Una vez acabado este proceso, procurad secarlo correctamente.

Lógicamente, también debemos velar por la limpieza de todos los utensilios de cocina. Más allá de limpiarlos a diario tras su uso, tenemos que pensar que, precisamente, por utilizarlos muy a menudo y por el desgaste de los constantes lavados, expuestos a todo tipo de productos químicos, es normal que éstos pierdan su brillo y muestren síntomas de oxidación. Para recuperar el brillo original de todos ellos, os recomendamos utilizar cebolla. La cebolla (muy habitual en las cocinas de todo el país) permite devolver el resplandor a utensilios y cubiertos, además de prevenir la aparición de óxido.

Y una última parte fundamental en la correcta limpieza de la cocina son los fogones, o en su versión más moderna, la vitrocerámica. Ésta última, ofrece grandes ventajas a la hora de hacerlo, pues es mucho más cómoda y rápida que los fogones. Pero en cualquiera de los dos casos, debemos velar por su adecuado cuidado, pues además de ser vitales para desempeñar la tarea de cocinar, entrañan gran peligro por sus componentes eléctricos y en la manipulación del gas, algo que puede tener consecuencias nefastas si no vigilamos lo que hacemos. Para limpiar la vitro, prestad atención al calor de ésta y tened sumo cuidado si hacéis uso de la cuchilla para rascar las incrustaciones de restos de comida. Por lo que respecta a los fogones, lo peor que puede sucederos es que se taponen los orificios, algo que provocará que la llama no salga o lo haga con menor intensidad. Para limpiar los quemadores de gas en profundidad, colocad en un recipiente dos partes iguales de vinagre y agua caliente, y depositad los quemadores dentro durante una hora, aproximadamente.

Ya habéis aprendido un poco más sobre la correcta limpieza de los muebles de vuestra cocina. Recordad que, al final, lo más importante es la constancia y no dejar que se acumule y se incruste la suciedad, pues a la hora de hacer limpieza, será mucho más difícil. Esperemos haberos sido de ayuda. Nos vemos en nuestra siguiente entrada. Hasta pronto.

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