Cómo limpiar un ventilador

Cómo limpiar un ventilador

Cómo limpiar un ventilador

Cómo limpiar un ventilador

Ahora que el frío se ha instalado en nuestro clima, parece que nos encontramos en el mejor momento para sacar provecho de ello y recuperar nuestro ventilador. No. No nos hemos vuelto locos, ni pretendemos derrochar en calefacción (recordad que la temperatura idónea de ésta en casa, ahora en invierno, se encuentra entre los 19ºC y 21ºC). Simplemente, queremos animaros a tomar nota de nuestros consejos para hacer, con anticipación, la limpieza correcta de vuestro ventilador, de modo que, en unos meses, con la llegada del calor, este esté en perfectas condiciones para funcionar a pleno rendimiento.

Un ventilador limpio nos ayuda a evitar la proliferación del polvo en todos esos espacios que utilizamos y, además, previene un mal funcionamiento. ¿Cuántos habéis encendido el ventilador a máxima velocidad, pero el resultado es que parece que siga apagado y que no circule aire? Limpiarlo de forma superficial con un paño tampoco es suficiente, por eso hoy, desde nuestro blog de CGN Neteja, os presentamos esta sencilla guía para que aprendáis cómo limpiar un ventilador de forma rápida y sencilla.

Consejos para limpiar un ventilador

Antes de empezar debéis tener en cuenta dos recomendaciones que os trasladamos para que trabajéis de forma segura y cómoda. Primero, recordad no conectar el ventilador al suministro eléctrico, no es necesario y evitaréis cualquier accidente. Y segundo, buscad un espacio adecuado para llevar a cabo la tarea. En este caso, por ejemplo, como necesitaremos el uso de agua y un lugar donde enjuagar las piezas, sería conveniente hacerlo en la cocina o en un lavadero.

  1. Desmontar las piezas

Con el uso de un destornillador, lo primero es desmontar el ventilador por piezas. Cuidado no perdáis ningún tornillo y acordaros de la distribución, para después realizar los mismos pasos a la inversa y montarlo de nuevo, una vez limpio. Normalmente, primero se retira la rejilla delantera, luego todo aquello relacionado con las aspas y, finalmente, la rejilla trasera, si bien según cada modelo de ventilador, este orden puede variar.

  1. Lavar las piezas

Para la limpieza de las piezas del ventilador tenemos dos opciones. Por un lado, podemos llenar de agua el fregadero de la cocina (o del lavadero), y agregarle unas gotas de detergente desengrasante. Ponemos las piezas en el interior, cubiertas por la mezcla y las dejamos en remojo unos minutos. O bien, podemos humedecer una esponja o paño en agua con jabón, y limpiar una a una cada pieza del ventilador.

  1. Secar las piezas

Tras haber lavado las piezas, es hora de secarlas y cerciorarnos de que se encuentran bien secas. Podéis poner las distintas partes del ventilador sobre una toalla o trapo para que se escurran y luego utilizar un paño seco, o papel absorbente, para terminar de secar la superficie como es debido.

  1. Montar el ventilador

Para terminar, ya sólo nos queda armar de nuevo el ventilador. Volved a poner cada pieza en su lugar, siguiendo el mismo orden, pero a la inversa, en el momento en que las desmontasteis. Siempre debemos tener especial cuidado al sujetar los tornillos, para que éstos queden bien fijos y nada salga volando, o notemos la presencia de ruidos extraños al utilizarlo de nuevo.

¡Y ya está! Así de fácil es la limpieza de vuestro ventilador. Una tarea que no os llevará más de unos minutos y que os ahorrará cualquier pereza, si esperáis más de la cuenta y os toca limpiarlo cuando ya deberíais sacarle provecho en verano; o susto, por no mantenerlo como es debido y quedaros sin él, antes de tiempo. Hasta nuestra próxima publicación 😉

 

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