Cómo lavar una almohada

Cómo lavar una almohada

Cómo lavar una almohada

Cómo lavar una almohada

No es algo a lo que, realmente, le prestemos la debida atención, pues imaginamos que la parte importante de la almohada (la funda que la cubre) es la única que se ensucia y que, por tanto, tenemos que limpiar. Pero la verdad es que mantener limpia y en buen estado nuestra almohada es indispensable para disfrutar de un merecido descanso y, siempre que hablamos de limpieza, en consecuencia, para el bien de nuestra salud. Las almohadas, aunque enfundadas, con el paso del tiempo acumulan ácaros y bacterias del polvo y del aire que pueden suponer un problema real para nuestro organismo. Es por ello, por lo que es importante que las limpiemos con periodicidad y sepamos hacerlo de la manera correcta para tener siempre nuestras almohadas limpias y gozar de todos los beneficios que aportan para nuestra salud.

Limpiar almohadas, pero, es una tarea en parte sencilla y en parte complicada. ¿Por qué? Pues simplemente porque no llevar a cabo la labor con ciertas precauciones puede poner en peligro la integridad de nuestra almohada y perjudicar a sus propiedades. Hoy, desde esta nueva entrada en nuestro blog de CGN Neteja, empresa de limpieza en Sabadell, queremos presentaros el modo correcto de lavar vuestras almohadas y no dejar de recordaros la importancia de esta faena. Así que, prestad atención a las dos maneras que tenemos a mano para hacerlo y, siempre, fijaros en las especificaciones que lleva cada almohada en su etiqueta, donde aparece la composición y el apropiado modo de lavado recomendado por el fabricante.

Lavar en la lavadora

Si observamos que en la etiqueta pone que la almohada puede lavarse en la lavadora, nos fijaremos detenidamente en las características que se nos exponen: la temperatura que admiten sus materiales, el tipo de secado, si admite un programa sólo de aclarado, o también centrifugado… En cualquier caso, siempre es mejor lavarla con agua fría o templada utilizando un suavizante suave.

Un truco interesante y, cuanto menos, peculiar a la hora de lavar almohadas en la lavadora, es meter una pelota de tenis en el tambor junto con el cojín, para evitar que se hagan bolas. Una vez limpia y para secarla, más que tenderla, os aconsejamos meterla en la secadora, eso sí, para mantener su esponjosidad, sería interesante ir controlando el secado y cada 15 minutos aproximadamente, parar la máquina y esponjar la almohada. Aquellos quienes no tengan secadora en casa, podéis tender la almohada al sol, eso sí, evitad colgarla de un extremo ya que con el peso se deformaría.

Lavar a mano

Para limpiar a mano nuestras almohadas, necesitaremos llenar un barreño con agua tibia. Depositamos en él un poco de suavizante suave y el detergente requerido y sumergimos el cojín hasta que absorba el agua.  Después, cuando debamos enjuagarlo, tendremos que  ir repitiendo varias veces el paso anterior, llenando únicamente el barreño con el agua templada. La parte delicada de la limpieza de las almohadas a mano, en contraste con realizar la operación en la lavadora, es que es importante garantizar que las hemos escurrido muy bien, de lo contrario la humedad puede provocar que aparezca moho en ellas.

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